Aprende a gestionar tus emociones y transforma tus relaciones interpersonales
Somos seres sociables por naturaleza, no podríamos imaginar una vida en la que estemos aislados totalmente, sin contacto con nuestros semejantes, amigos o seres queridos, como dice Karl Wilhelm Von Humboldt: “En el fondo son las relaciones con las personas lo que da sentido a la vida”, por ello justamente en este tiempo particular que nos está tocando experimentar, debido a Covid 19, miles de personas en el mundo se han visto afectadas en diferentes planos de su vida, pero en particular a nuestra salud emocional es a la que mayor impacto a recibido, los índices de miedo, estrés, ansiedad y depresión se han disparado de modo incalculable, razón elemental para prestarle atención a nuestras emociones, porque si no las atendemos oportunamente terminaremos somatizando en el cuerpo y nuestra vulnerabilidad a se incrementa ante cualquier enfermedad.
Indudablemente, una de las mejores habilidades que debemos desarrollar en este tiempo es el aprender a gestionar positivamente nuestras emociones para equilibrar nuestra vida y para relacionarnos de la mejor manera con los demás, a través de diferentes medios o canales. Ya en 1997 los psicólogos Mayer y Salovey plantearon que la inteligencia emocional se desarrolla a partir de 4 habilidades: El poder identificar y reconocer las propias emociones y las de los demás (Percepción Emocional); la capacidad para tener en cuenta los sentimientos cuando se razona o se solucionan problemas (Facilitación Emocional); el nombrar las emociones y reconocer la relación que existe entre ellas y las propias experiencias con el fin de darles sentido y significado (Comprensión Emocional) y finalmente la Regulación Emocional que implica estar dispuesto a experimentar todo tipo de emociones placenteras y displacenteras y sobre todo saber manejar adecuadamente las emociones propias y las de los demás, moderando las aflictivas y fomentando las positivas.
Considerando la propuesta de Mayer y Salovey (1997), nos enfocaremos en una de las habilidades más necesarias en este tiempo me refiero a la regulación o manejo emocional, que implica cultivar dos competencias a nivel intra e interpersonal. En el primero de los casos nos referimos a la capacidad de escuchar y reflexionar acerca de nuestras propias emociones, comprender qué nos está diciendo acerca de nosotros mismos y de nuestro entorno, pero lo más importante saber gestionarlas adecuadamente y poder responder de manera apropiada y positiva en diferentes contextos de interacción, que nos es fácil, desde luego, pero mientras más nos ejercitemos en ello, siendo más conscientes de los que sentimos y como respondemos a esto, es que lograremos mejores resultados y causarán menos impacto en la armonía de nuestra vida, seremos más compasivos con nosotros mismos y con los demás, en este punto ya estamos entrando al otro nivel que es el interpersonal.
Las personas emocionalmente inteligentes tienen la habilidad de percibir, comprender y manejar las emociones en la propia experiencia y en la interacción con los demás. Saber gestionar las emociones nos lleva a construir vínculos más sanos que impactan positivamente tanto en nuestra calidad de vida como en nuestro bienestar. Una persona que desarrolla competencias emocionales, entabla mejores relaciones sociales y genera una mayor probabilidad de recibir apoyo y buen trato por parte de otros.
Está por demás decir que para lograr fluir en la vida no solo vasta tener conocimientos académicos, técnicos y disciplinares, sino también desarrollar habilidades para gestionar adecuada y positivamente nuestras emociones, utilizarlas a nuestro favor en diferentes contextos y situaciones de la vida, ya sea en los momentos en los que te sientes feliz o exitoso, pero también en aquellos momentos en los que requerimos otras habilidades como el optimismo, la adaptabilidad, empatía, que nos permitan salir airosos de grandes desafíos, con nuevos aprendizajes, con mayor fortaleza interna y capacidad de resiliencia.
Finalmente, solo quiero decirte que nunca te rindas que después de cruzar los túneles más obscuros de tu vida, siempre podrás experimentar días luminosos, porque esa es la naturaleza de la vida, nada es estático, todo es cambiante y nuestra misión en aprender a danzar en ese ritmo, por supuesto mientras más herramientas personales poseas mejor será la experiencia sin importar el color que estés transitando, recuerda que no es lo que estás viviendo, sino cómo interpretas los que estás viviendo.
Feliz semana, nos vemos en la siguiente entrada.
Tu Coach y amiga,




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