EL CAMINO QUE QUIERES TRANSITAR
Mientras revisaba algunos textos
me topé con este increíble cuento de Viví García, compartido por el genial
Jorge Bucay, y que pensé que te llevaría a reflexionar un poco…
Cuentan que una
tarde, hace muchísimo tiempo, Dios convocó a una reunión. Estaba invitado un
ejemplar de cada especie. Una vez reunidos, y después de escuchar muchas
quejas, Dios soltó una sencilla pregunta: "Entonces, ¿qué te gustaría ser?”
a la que cada uno respondió sin tapujos y a corazón abierto: La jirafa dijo que
le gustaría ser un oso panda. El elefante pidió ser mosquito. El águila,
serpiente. La liebre quiso ser tortuga, y la tortuga, golondrina. El león rogó
ser gato. La nutria, carpincho. El caballo, orquídea. Y la ballena solicitó permiso
para ser zorzal... Le llegó el turno al hombre, quien casualmente venía de
recorrer el camino de la verdad, hizo una pausa, y esclarecido exclamó: "Señor,
yo quisiera ser... feliz."
Aunque parezca quimérico decirlo,
algunos quizá hasta ya perdieron la ilusión de siquiera pensar en la
posibilidad de ser feliz, pues déjame decirte que es el principal anhelo de
cada hombre y mujer en la tierra, pero lo que muchos ignoramos es que todos
estamos llamados a surcar el camino y esto empieza cuando despertamos a una
nueva forma de percibir la realidad, asumimos la responsabilidad de nuestra
felicidad y empezamos a trabajar para ello.
El
camino de la felicidad es un recorrido que nos invita a profundizar en el
autoconocimiento y despertar a una nueva forma de ver la vida, encontrando un
propósito mayor, dándole un sentido a todo lo que se hace. Esto me hace evocar
a un hombre que sobrevivió a los campos de concentración nazis, el Dr. Viktor
Frankl, narra en su libro “El hombre en busca del sentido”, si bien sus
captores controlaban todos los aspectos de la vida de los reclusos, incluyendo
si hubieran de vivir, morir de inanición, ser torturados o enviados a los
hornos crematorios, había algo que los nazis no podían controlar: cómo
reaccionaba a todo esto.
Indudablemente,
en la vida, todo lo que nos sucede no tiene mayor impacto que el que nosotros
le queramos dar a través de nuestras interpretaciones, podrá elevarnos al
crecimiento y evolución espiritual o podrá aniquilarnos y caer tan bajo del que
nos costará mucho más salir. Esto nos revela claramente, que ser o no felices
parece depender mucho más de nosotros mismos que de los hechos externos.
Te
comparto aquí la postura del Dr. Jorge Bucay, un exitoso terapeuta y
best-seller que como él mismo dice, se arriesga quizá a simplificar demasiado, proponiendo
encontrar el camino, básicamente como la suma de tres elementos principales:
a)
Cierto grado de control y conciencia del intercambio entre nosotros y el
entorno.
No
puedo ser feliz si no me doy por enterado de mi activa participación en todo lo
que
me
pasa.
b)
El desarrollo de una actitud mental que nos permita evitar el desaliento.
No
puedo ser feliz si siempre renuncio al camino ante la primera dificultad.
c)
El trabajo para alcanzar sabiduría.
No
puedo ser feliz si me refugio en la ignorancia de los que ni siquiera quieren
saber
que
no saben.
Actualmente
no sé cuál es el punto en el que te encuentras, pero en la narrativa que podrás
ver a continuación donde pretendo fusionar Gamificación y recursos para edificar
tu propia felicidad, te animo a estar pendiente y seguir las entradas del blog,
porque allá vamos develando muchas herramientas para que empieces a surcar el
camino del guerrero iluminado, hacia la Felicidad, revisa la ruta, accediendo aquí: http://bit.ly/ProyectoDeLaFelicidad
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