EN BUSCA DE LA FELICIDAD
¿Eres
feliz o estás en la búsqueda de la felicidad? Seguramente eres uno de los que
aún sigue buscándola. En ese caso, no sería difícil comprenderte, ya que todo
ser humano tiene como fin supremo alcanzar la felicidad, hasta podría decirse
que es el bien más preciado de todas las generaciones y culturas; pero… ¿acaso
necesitas seguir buscando sin saber dónde encontrar?
Primero,
intentaremos definir la felicidad: el diccionario consigna que la felicidad es un estado
del ánimo que se complace en la posesión de un bien; pero también es una
satisfacción, un gusto, un contento. Quizá esta concepción es la que nos conduce
siempre a una notable controversia cada vez que intentamos explicar ¿somos
felices o solamente gozamos de una calidad de vida? Esta interrogante me lleva
a evocar algunos titulares de noticias
que ahora se tornan cotidianos como: “Empresario reconocido se suicida” o “Productor
exitoso de cine se lanza de puente”; personas que aparentemente poseen todo
para ser felices ya que consiguieron éxito, prestigio, reconocimiento, pueden
pagar todo lo que deseen para satisfacer sus necesidades; pero, ¿acaso esto es felicidad?, - No, pues solo se quedaría
en el plano del bienestar subjetivo- , es decir, aquello que solo colma los
sentidos; en cambio la felicidad cala planos más profundos que complacen el
corazón e implican satisfacción espiritual.
Entonces,
¿qué es la felicidad?, ¿un enigma o un misterio? Tal como lo que afirma el Dr.
Alonso Puig; si se considerase un enigma, lograríamos descubrirla en base a las
investigaciones, usando la mejor tecnología con la que dispone el hombre, pero
si creemos que es lo segundo, tendríamos que desvelarlo en base a la curiosidad,
el asombro y la humildad. ¿Tú, qué crees, amigo lector?
Particularmente,
considero que la felicidad es una forma de vivir, no necesitamos malgastar
energía en su búsqueda, lo que sí debemos alimentar es nuestro espíritu. Eso
nos permitirá mejorar el curso del camino de la vida, aprender a disfrutar a
plenitud de cada momento que el Creador nos regala, como si fuese el único o el
último que se nos permitiese; no esperar tener la casa amoblada y confortable
para ser feliz o el auto del año, graduarse en la carrera que otorgue mayor
prestigio social, encontrar al novio(a) perfecto(a), el trabajo ideal, pues, la
felicidad está en nosotros mismos y, como lo señalaba párrafos anteriores, lo otro
es solo una parte, un complemento.
El desear
lo que no se posee para ser feliz es parte de las miserias que el ser humano
tiene como un reto más que superar.
Cuentan que había un rey que heredó una hermosa corona de oro como muestra del poderío que por generaciones la estirpe mantenía, pero él no se sentía satisfecho con esta, pues lo que realmente deseaba era llevar como insignia una cadena, tal es así que pidió a sus lacayos que fundiesen la corona e hicieran la cadena de sus sueños; asimismo, había un campesino que cierto día caminando por el prado se encontró una ostentosa cadena, se la colocó en el cuello, se miró en el espejo y dijo: “Sería feliz si esta fuese una hermosa corona como la del rey”.
Ahora solo tengo unas palabras finales para que empieces a tomar consciencia y te sientas merecedora de ser FELIZ aquí y ahora, en el lugar en el que te encuentres o con las circunstancias que ahora mismo estés atravesado, siempre hay un regalo detrás, pero dependerá de nosotros, de que estemos preparados para sacar lo mejor de cada experiencia y de cómo las interpretemos. Recuerda que la Felicidad no está en llegar a algún destino, sino en la forma como transites el camino cada día.
Te comparto el primer paso en este camino que acabo de empezar, con propósito a través de mi curso de #GramificaMooc :
Cuentan que había un rey que heredó una hermosa corona de oro como muestra del poderío que por generaciones la estirpe mantenía, pero él no se sentía satisfecho con esta, pues lo que realmente deseaba era llevar como insignia una cadena, tal es así que pidió a sus lacayos que fundiesen la corona e hicieran la cadena de sus sueños; asimismo, había un campesino que cierto día caminando por el prado se encontró una ostentosa cadena, se la colocó en el cuello, se miró en el espejo y dijo: “Sería feliz si esta fuese una hermosa corona como la del rey”.
Ahora solo tengo unas palabras finales para que empieces a tomar consciencia y te sientas merecedora de ser FELIZ aquí y ahora, en el lugar en el que te encuentres o con las circunstancias que ahora mismo estés atravesado, siempre hay un regalo detrás, pero dependerá de nosotros, de que estemos preparados para sacar lo mejor de cada experiencia y de cómo las interpretemos. Recuerda que la Felicidad no está en llegar a algún destino, sino en la forma como transites el camino cada día.
Te comparto el primer paso en este camino que acabo de empezar, con propósito a través de mi curso de #GramificaMooc :
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